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Gastronomía

La cocina balear es variada, laboriosa, opulenta, mediterránea, original y exquisita. Variada es, pues en tan pequeño territorio se han llegado a recopilar unas 600 recetas y en ellas entran los más amplios elementos de la tierra y del mar. Laboriosa es por sus lentas, cuidadas y sofisticadas preparaciones. Opulenta por sus dos grasas dominantes; la del aceite de oliva y la del cerdo. Es mediterránea por razones obvias, pero así mismo original por una serie de aspectos autóctonos que llevan a lo que con propiedad se puede denominar la cocina balear. Y es en definitiva exquisita, cosa que no sólo se podrá apreciar con una visita a las islas, sino con platos que son tan conocidos en el mundo entero, que ya se ignora su origen balear.

Seguramente pocos sabrán que al tomar atún con mayonesa están tomando atún al modo de Mahón; y que dicha salsa se denominó originariamente salsa mahonesa. Sin embargo otras recetas mucho más desconocidas son las que mencionaremos, como muestra de su sofisticación y originalidad.

Sus chacinas tienen reputación sobrada, sobre todo en España, mencionando como reina la famosa sobrasada mallorquina, chacina blanda para extender, de color rojo intenso por el pimentón que la aliña. Aquí se utiliza también como grasa para cocinar, en preparados como el cordero asado al estilo de Mahón o en los huevos fritos al estilo de Soller, los cuales se sirven cubiertos por una deliciosa y complicada salsa a base de leche y verduras.

En Mallorca encontramos una gran variedad de sopas claras que incluyen pasta, pescado o carne, en este caso especialmente de cerdo, llamada aquí porcella. Consideramos más originales aún las cremas, a veces tan espesas que parecen un puding. Destacan las de col, pan, tomate, pimentón y ajo. Las salsas también demuestran una gran creatividad y con ellas se elaboran los más singulares platos.

En verduras existen exquisitos preparados como el famoso tumbet, consistente en una capa de patatas bajo otra de berenjenas, cubiertas de salsa de tomate y pimientos. Las berenjenas se guisan también en Mallorca rellenas de carne o pescado. Recomendamos en marisco probar una especie autóctona de la isla; la Cigala Mallorquina. En cuanto a la carne, encontraremos numerosos platos con el cerdo o porcella como base. Uno de ellos es el rostit cerdo al horno relleno con un preparado a base de higado, huevos, pan, manzanas y ciruelas con un original y sofisticado buquet de especias. El pollo relleno de granada, la Pechuga de Pavo con salsa de almendras y los Pichones en salsa de castañas, terminarán por darnos una idea de la sofisticación de esta cocina. La pastelería mallorquina goza a su vez de gran reputación, siendo su receta más conocida la ensaimada, bollería a base de manteca de cerdo, tan mallorquín como es francés el croissant.

En Menorca destacan sobre todo los preparados de pescado y mariscos, que se encuentran aquí con gran calidad y frescura. Es más aquí encontramos también una especie autóctona; la Langosta de Menorca Destacan entre sus platos la caldereta de langosta, elaborada a base de langosta, pimiento, cebolla, tomate, ajo y licor de hierbas; el arroz con langosta y la perdiz menorquina.

En Ibiza nombraremos deliciosos platos de pescado como la burrida de ratjada, raya guisada con almendra picada; la langosta ibicenca guisada con calamares y licor de hierbas; o el guisat de marisc delicioso guiso de pescado y mariscos.

Por todas las Baleares podrá degustar las famosas coques, pastelillos cuadrados con carne, pescado o verduras picadas. Los vinos sólo se producen en Mallorca, en la zona de Felanitx, que goza de reciente denominación de origen. Los licores de Mallorca, de tradición británica o los de hierbas ibicencas terminan por completar esta rica gastronomía.

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