Desde Guadalmina hasta Cabopino, la costa marbellí se extiende a través de 26 km. de playas de azules, soleadas y templadas . A lo largo de todas ellas se encontrarán numerosos chiringuitos o bares de playa, donde se podrá alternar el baño con la deliciosa gastronomía de pescado o marisco, la típica paella o el "gazpacho".
A su vez Marbella ofrece tres puertos de recreo donde lujosos yates anclan en sus aguas tanto en invierno como en verano. Adicionalmente las facilidades para practicar deportes nauticos, como la vela entre otros, pueden satisfacer a los más exigentes.
La Avenida del Mar, de reciente creación, construida sobre un parking subterráneo, ofrece una fantástica oportunidad para aparcar en el centro, a dos pasos de la playa y de la parte antigua del pueblo. Supone un agradable paseo al mar con fuentes y farolas de diseño moderno y arriates de flores. Está situado entre el Parque de la Alameda y el Paseo Marítimo.
Uno de los enclaves favoritos de la jet set marbellí, donde se concentran los yates de más lujo, los mejores comercios y restaurantes, y todo ello en el tradicional estilo de un puerto mediterráneo con el contraste de las casas blancas con un cielo y mar azul radiante. Es un lugar de gran belleza, más no se puede decir.
EL CENTRO
La Plaza de los Naranjos constituye el centro geográfico y humano de Marbella, tanto durante el día como en la noche. Como su nombre indica, se trata de una plaza típica andaluza, con las consabidas reminiscencias árabes en cuya extensión se multiplican los naranjos. En su centro se encuentra una fuente renacentista del s. XV y está flanqueada por el sabor tradicional que el Ayuntamiento, del s. XVI, y la Casa del Corregidor, del s. XVII, ofrecen.
Esta plaza que durante el día constituye escenario de una gran actividad comercial, por la noche abre sus puertas a una clientela elegante y distinguida que cena bajo las estrellas con la fragancia del azahar o de la dama de noche en sus terrazas.
Pero quizás la estampa más conocida de la parte antigua de Marbella sea la de sus estrechas calles de sabor arábigo-andaluz, con sus casas encaladas deslumbrantes de pulcro blanco, sus macetas en los balcones con gran profusión de flores, sus farolas y sus típicos enrejados. Entre ellas destacan el "Rincón de la Virgen", en la calle Remedios, la calle de los Dolores y la de San Cristóbal. todas ellas de gran belleza.
MUSEOS Y MONUMENTOS
Los más antiguos restos históricos de Marbella los podremos encontrar en La Villa Romana del s. II en Río Verde, los Baños Termales Romanos, del s. III en Las Bóvedas y la Basílica Paleocristiana del s. IV en Vega del Mar.
De la época árabe destacan las ruinas de una fortaleza árabe del s.IX , y muy cerca de ella se encuentra la Iglesia de la Encarnación, del s. XVI, que da a una encantadora placita.
También de esta época podremos visitar el Palacio Bazán, del s. XVI, que alberga en su interior el Museo del Grabado Español Contemporáneo, es el más importante de España en su clase. Entre sus obras destacan aquellas de Picasso, Dalí, Miró y Tapies.
Por último el Museo Arqueológico, en la Plaza de los Naranjos nos brinda una interesante exposición de restos visigóticos, paleocristianos y romanos.
LOS PARQUES
Quizás el más interesante sea el Parque del "Arroyo de la Represa", con la atracción del "Museo Bonsai", que alberga una de las mejores colecciones de estos árboles de toda Europa.
La Avenida del Mar, construida sobre un parking subterráneo, ofrece una fantástica oportunidad para aparcar en el centro, cerca de la playa y de la parte antigua. Se trata de un elegante paseo al mar con fuentes y farolas, de diseño moderno y arriates de flores que presentan un alegre colorido mediterráneo. Está situado entre el Parque de la Alameda y el Paseo Marítimo.
El Parque de la Alameda, parece un jardín botánico. Posee una interesantísima flora de gran antigüedad con fantásticos ejemplares de ficus, pinacea y otras raras especies.
El Parque de la Constitución ofrece un imagen más tipicamente mediterránea, adornada por construcciones arquitectónicas arábigo-andaluzas. Supone un fantástico escenario durante el verano para asistir a conciertos o representaciones de ballet al aire libre.